Tras ganar la prestigiosa Palma de Oro en el Festival de Cannes en 1989 con "Sex, lies and videotape", su primer largometraje, la carrera del norteamericano Steven Soderbergh (1963) se ha desarrollado de forma bastante dispareja. Tras títulos como la truculenta "Kafka" (1991), el drama "King of the hill" (1993), la extravaganza que es "Schizopolis" (1996), hasta la multipremiada "Traffic" (2000), la discreta "Erin Brockovich" (2000), y "Ocean's eleven" (2001) y sus dos secuelas, Soderbergh decide tomar entre sus manos una empresa harto ardua, proponiéndose hacer un fiel retrato de -nada más y nada menos- los últimos años de la vida del ícono guerrillero y símbolo contemporáneo de la lucha contra todo régimen totalitario: Ernesto "Che" Guevara (1928-1967).
Mucho se ha escrito sobre la aventura iniciada en 1956 por los entonces caudillos Fidel Castro, Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara tras su desembarco en Cuba, provenientes de México, en el legendario yate "Granma", con un reducido grupo de guerrilleros dispuestos a luchar contra el régimen del dictador Fulgencio Batista, la famosa emboscada y posterior reagrupación de un puñado de sobrevivientes en Sierra Maestra, y el inicio de la lucha de guerrillas hasta el triunfo sobre Batista un par de años más tarde, odisea que significó un hito para la historia de los movimientos revolucionarios en Latinoamérica: la revolución cubana; pero Soderbergh se basa en dos escritos de propia mano del "Che": "Pasajes de la guerra revolucionaria" -para la parte uno-, y el "Diario del Che en Bolivia", para el final. Sin embargo, con una perspectiva acertdamente objetiva, el cineasta no acusa ni justifica a nadie, ni siquiera trata de "romantizar" (aún más, si se puede) la mítica imagen del "Che"; simplemente se concentra en presentar los hechos de forma meticulosa y en un estilo muy cercano al documental.
Obra mastodóntica -de hecho el proyecto más ambicioso de Soderbergh a la fecha-, estructurada en forma de díptico, con poco más de dos horas de duración cada parte, y con un reparto multinacional que incluye a la británica Julia Ormond como la periodista Lisa Howard, el puertorriqueño Benicio del Toro en una excepcional actuación como Ernesto "Che" Guevara, el mexicano Demián Bichir como Fidel Castro, el brasileño Rodrigo Santoro como Raúl Castro y el venezolano Santiago Cabrera como Camilo Cienfuegos, entre otros, y contando con música del español Alberto Iglesias, esta es una acertada mirada sobre un mito que, por $82, no puede dejarse pasar de largo, aunque sí habrá que sentarse a esperar la conclusión del filme en formato DVD.